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Cómo funciona el kit rápido para la prevención del cáncer de cuello de útero

El proyecto “HPV-test” obtuvo el primer puesto en la edición 2020 del Concurso de Planes de Negocios con Base Tecnológica IB50K que impulsa el Instituto Balseiro. En la nota, los detalles de la iniciativa.

28 de julio de 2021, 14:21.

Cómo funciona el kit rápido para la prevención del cáncer de cuello de útero

De izquierda a derecha: Julieta Roldán y Daniela Castillo, las ganadoras del IB50K en la edición 2020. Ampliar imagen


El año pasado, durante la pandemia, Daniela Castillo fue quien desarrolló junto a Julieta Roldán un kit de diagnóstico rápido para la prevención del cáncer de cuello de útero. La propuesta ganó el Concurso IB50K del Instituto de la UNCUYO. En esta nota, la egresada de la UBA comparte los objetivos del proyecto y la experiencia de participar en este certamen que promueve la capacidad emprendedora.

Castillo, quien es doctora de la Universidad de Buenos Aires (área Química Biológica) y MBA de la Universidad de San Andrés, explicó que el “HPV-test” es un kit de diagnóstico rápido para la prevención del cáncer de cuello de útero (CCU). Está compuesto por una tira reactiva, similar a un test de embarazo domiciliario, el cual permite la detección del Virus del Papiloma Humano (HPV), que es el agente causal de este tipo de cáncer.

El kit podrá comercializarse como un producto médico, y podría complementarse con el conocido método de tamizaje estándar, la prueba de Papanicolau (PAP). Este desarrollo se posiciona dentro de las tecnologías PoC (Point of Care), que consisten en dispositivos robustos en almacenamiento, fáciles de usar, y que arrojan resultados concordantes con aquellos establecidos por métodos convencionales de laboratorio. El “HPV-test” se propone aumentar el acceso de las mujeres a los diagnósticos para prevenir el CCU.

Acerca de cómo surgió la idea y qué las motivó para realizar el salto de la academia a emprender, la profesional sostuvo: “Hace varios años que tengo interés en pasar del mundo académico al camino de emprender porque quiero que lo que hago pueda llegar a la sociedad y generar un beneficio para toda la comunidad. Tuve la suerte de poder ampliar mi formación a través de una maestría en administración de negocios”.  A lo que agregó: “Vengo muy enfocada y cada vez más encaminada en esto. El proyecto surgió de un grupo de investigación en el cual participo desde 2015 y Julieta (Roldán) desde 2017. Este grupo apunta al desarrollo de métodos de detección y diagnóstico y venimos con mucha experiencia en este campo”.

Desde lo personal, lo que motivó la creación del “HPV-test” fue que “un familiar mío padeció esta enfermedad que afortunadamente pudo superar. Además de este hecho que me tocó de cerca, lo que me llevó a dar inicio a este proyecto fue en primer lugar mi interés en fomentar la detección temprana de este virus que produce el cáncer de cuello de útero en las mujeres. Es totalmente prevenible y, sin embargo, cada día en nuestro país mueren cinco mujeres a causa de esta enfermedad”, expresó la investigadora asistente del CONICET en el Instituto de Investigaciones Biotecnológicas de la UNSAM.

Consultada sobre cuáles fueron los principales desafíos que enfrentaron para presentarse al concurso IB50K del Instituto Balseiro, la joven comentó que la mayor carencia que tienen aquellos que vienen del área científica o de investigación tecnológica es la falta de conocimiento en las carreras de grado o posgrado en lo que respecta a los negocios. En ese sentido reflexionó: “Justamente el IB50K es un concurso de planes de negocio. Por suerte pude sortear ese obstáculo gracias a mis conocimientos adquiridos en los últimos años. Ahí está el mayor desafío, salir de la zona de confort en la que solemos estar casi la mayoría de los que nos presentamos en este certamen y también superar el miedo a presentarse porque, además de ser una muy buena experiencia, se puede ganar. Otro reto grande son los nervios el día de la premiación; presentar el proyecto frente a un jurado de expertos fue una gran experiencia. Personalmente, también tuve la suerte de participar del concurso en su modalidad presencial ya que resulté finalista en una edición anterior con otro proyecto”.

Respecto de cómo impactaron los premios que recibieron en el proyecto, Castillo aseguró que todos los reconocimientos les están permitiendo hacer crecer la iniciativa. “Obtuvimos el primer puesto en el concurso. Esto nos benefició no sólo desde el aspecto monetario, sino también a través del acceso a servicios, mentoreo y a finales de otros concursos de similares características. Recibimos a su vez una beca para un taller de emprendedorismo de la Universidad Torcuato Di Tella que estamos cursando con Julieta, comencé el posgrado en desarrollo gerencial de la UCA y me queda pendiente un curso de Digital House. También accedimos a servicios especializados en la Universidad Nacional del Litoral y asistencia técnica por parte del programa Capacitar del Ministerio de Desarrollo de la Nación. Al monto que obtuvimos por haber ganado se sumaron premios especiales para poder llevar adelante el desarrollo I+D”, describió la profesional que se dedica al desarrollo de métodos de detección y diagnóstico mediante el uso de anticuerpos monoclonales.

“El test apunta a comercializarse como un producto médico que pueda complementarse con la prueba de Papanicolau (PAP). La meta a corto plazo es la obtención del prototipo, que es la tira reactiva para detectar el HPV. Estimamos que en un plazo no mayor de dos años deberíamos obtenerla. En el mediano plazo nuestro objetivo es que HPV test pueda llegar al mercado. Para ello diseñamos una estrategia para tener alcance a nivel nacional, poniendo prioridad en determinadas provincias que son las más afectadas por esta enfermedad”, enfatizó la doctora de la UBA sobre las metas que tienen con el proyecto.

Asimismo, Castillo se dirigió a aquellas personas que quieren emprender en Argentina: “El principal consejo que le daría a alguien que quiera emprender en nuestro país es hacerlo en algo que le apasione. Creo que esa es la base de todo: desarrollar proyectos en lo que uno cree y se apasiona. Cuando uno cree, con el ímpetu que solemos tener los emprendedores en nuestro país, todo se puede, a pesar del contexto”.

Para cerrar, la investigadora planteó la diferencia entre IB50K y otros concursos poniendo la lupa en el prestigio que tiene y su trayectoria: ya lleva 10 ediciones y ahora va por la décimo primera. “Además, es muy enriquecedor el camino que uno puede transitar desde que se presenta hasta que es seleccionado como finalista. Se recibe un mentoreo por parte de tutores para optimizar el plan de negocios, y eso nos permitió ir modificándolo y mejorándolo. Y, sin dudas, el día de la premiación es una experiencia única. Poder defender nuestro plan frente a un panel de expertos fue un lujo. Nos realizaron preguntas que nos permitieron replantear ciertas cosas que quizás no tuvimos en cuenta. En este sentido el IB50K es un concurso único”, comentó la joven que actualmente está finalizando un proyecto de desarrollo de un kit rápido para el diagnóstico del virus Zika y, además, se encuentra en las primeras etapas I+D del “HPV test”.

Sobre el IB50K 2021

Es un certamen que apunta a potenciar al ecosistema de emprendedores en las áreas temáticas de inteligencia artificial, salud, cambio climático, energía, biotecnología, arte y música, robótica, telecomunicaciones y tecnología de la información, entre muchas más.

Hasta el 9 de agosto podrán anotarse estudiantes y jóvenes profesionales para formar parte de este concurso que promueve la capacidad emprendedora.

Cada año se reparten más de 50 mil dólares aportados por las empresas del país. Además, diversas organizaciones otorgan premios especiales que buscan generar un entramado de apoyos para los tecno-emprendedores, ayudando a que las empresas de base tecnológica crezcan en las distintas regiones del país donde nacen.

A su vez, los criterios de evaluación contemplan cuatro cuestiones: grado de innovación tecnológica, oportunidad de negocio, grado de madurez tecnológica del desarrollo y calidad y amplitud del equipo.

Los premios son definidos entre los proyectos finalistas por el jurado, el cual está compuesto por al menos tres empresarios, un referente del sistema financiero y un responsable del área de vinculación tecnológica de las universidades nacionales.

Los interesados en inscribirse, conocer las bases y condiciones, y más detalles acerca de la propuesta pueden ingresar en www.ib.edu.ar/ib50k o escribir un correo-e a ib50k@ib.edu.ar. También está presente en las redes sociales: facebookinstagram @ib50kLinkedin y twitter @concursoIB50K


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