Ni Una Menos es una consigna que nació del hartazgo y del dolor ante el femicidio de la adolescente de 14 años, Chiara Páez. Este crimen encendió una movilización sin precedentes en Argentina contra la violencia de género y el feminicidio. A 11 años de ese primer grito colectivo, y en la antesala de la marcha federal del Ni Una Menos, tres nuevos femicidios tiñen de dolor e impotencia el reclamo de justicia, en un intento más por visibilizar la violencia machista.
El movimiento Ni Una Menos comprende una mirada integral que reconoce que la violencia de género no se limita a sus manifestaciones más extremas, sino que afecta a mujeres y al colectivo LGBT+ en todos los ámbitos de la vida. La feminización de la pobreza, la sobrecarga de tareas de cuidado y la precarización de las condiciones de vida son formas interrelacionadas de violencia estructural que se profundizan en contextos de crisis. Y frente a esto, la universidad pública también tiene la responsabilidad de escuchar, acompañar, prevenir y actuar.
La Universidad Nacional de Cuyo (UNCUYO) dispone de herramientas para orientar, asesorar y acompañar a su comunidad ante situaciones de violencia de género. Entre ellas, se encuentra el Protocolo de Intervención —actualizado hace poco— y la Ley Micaela para la formación de docentes, nodocentes y estudiantes —está por empezar otra edición para el personal—, que aporta a la transversalización de la perspectiva de género en la gestión universitaria.
Para avanzar en su política de género, la Universidad se compromete a revisar sus prácticas, vínculos y dispositivos de contención. Cuenta en ese camino, con equipos interdisciplinarios y especializados de la Dirección de Género y Diversidad, con su Consejería en Sexualidades, Identidades de Género y Situaciones de Violencia Patriarcal y su Área de Capacitaciones, Formación y Sensibilización en Perspectiva de Género, y del Instituto Multidisciplinario de Estudios de Género y Mujeres (IDEGEM). La primera dependiente de la Secretaría de Bienestar (SBU), el segundo del Área de Vinculación Científica Tecnológica (AV).
"La realidad nos demuestra que tenemos que seguir trabajando y fortaleciendo las políticas de género y diversidad, en la UNCUYO, y como sociedad en general. Como Universidad tenemos la responsabilidad social de abordar y problematizar esta temática. Estamos hablando de que hay 1 femicidio cada 35 horas en nuestro país, y la violencia por motivos de género no para de crecer... la situación es altamente preocupante", expresó Agostina Bordón Carratalá, directora de Género y Diversidad.