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Manual de Cuyo: tres universidades miden la circulación del conocimiento que producen

Es el resultado de una investigación compartida por las universidades de San Martín, San Juan y Cuyo. A través del desarrollo de nuevos indicadores de esta circulación, se procura visibilizar la diversidad de escalas, modalidades y direcciones que el conocimiento científico asume en el ámbito universitario.

imagen Manual de Cuyo: tres universidades miden la circulación del conocimiento que producen

Integrantes del equipo de la CECIC, liderados por Fernanda Beigel (en el centro), presentaron los nuevos indicadores y el manual.

Las universidades públicas de Argentina tienen un papel fundamental en la producción de conocimiento científico, por eso resulta estratégico conocer cómo circula, qué valor tiene y cómo se visibiliza ese conocimiento. Desde el 2018, el Centro de Estudios de la Circulación del Conocimiento Científico (CECIC) de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) impulsa una línea de investigación orientada al desarrollo de nuevos indicadores para medir la circulación del conocimiento científico creado en el ámbito universitario. Al frente de este espacio de trabajo compartido se encuentra la investigadora Fernanda Beigel. 

A partir de una estrategia metodológica que combina análisis documental, relevamiento institucional, entrevistas y encuestas al cuerpo docente, esta investigación colectiva se basa en tres estudios de caso: Universidades Nacionales de San Martín (UNSaM), San Juan (UNSJ) y Cuyo (UNCUYO). Estos estudios exploratorios finalizan con la publicación, a modo de síntesis, del Manual de Cuyo (ver aquí). También se encuentra accesible el micrositio de los Indicadores de la Circulación. 

Desplegando una perspectiva analítica que cuestiona los enfoques tradicionales de internacionalización, desde esta investigación se procura visibilizar la diversidad de escalas, modalidades y direcciones que asume este conocimiento producido en las universidades. Cada estudio institucional consta de tres partes: una caracterización histórico-estructural de la institución, un análisis de indicadores de circulación y un estudio de trayectorias y prácticas académicas de sus docentes-investigadores/as. 

El Manual de Cuyo, en tanto, condensa una propuesta de indicadores institucionales para medir la circulación multiescalar del conocimiento científico. A través de cuatro dimensiones (espacialidad, investigación, publicaciones e interacción social), ofrece una herramienta estratégica para optimizar la gestión y evaluación del saber universitario. Se organiza en tres bloques temáticos: UNSaM y UNSJ remiten a estudios sobre la producción y circulación del conocimiento en sus instituciones, y UNCUYO atiende la circulación del conocimiento que produce.
 

Palabras de autoridades

La presentación de los nuevos indicadores y el Manual se realizó en el CICUNC, Mendoza. Encabezó el acto, por la UNCUYO, el decano Fabio Erreguerena (FCPyS) y el secretario de Investigación, Internacionales, Posgrado e Innovación (SIIPI), Gastón Burlot; y por UNSJ, la vicedecana de la Facultad de Ciencias Sociales, María del Carmen Zorrilla, y la secretaria de Investigación de Sociales, Victoria Galoviche.  

“Para los que hemos trabajado en algún momento en los distintos proyectos de investigación sobre las políticas científicas y las políticas universitarias, no es menor recordar que los indicadores de producción científica, de alguna forma, fueron un eje de lo que se denominó la instalación del Estado evaluador en América Latina que fue un proceso de los´80 de Europa, pero de los ´90 fundamentalmente en la región”, introdujo Fabio Erreguerena. 

En ese sentido, comentó que los modelos de distribución presupuestaria, que empiezan a construirse y a diseñarse en el marco de la Secretaría de Políticas Universitarias, tienen a estos indicadores de producción y circulación científica como elementos ordenadores de la evaluación ex post que proponía el Estado.

“Esos mismos indicadores —continuó el decano— son absolutamente precisos a la hora de pensar también otro tipo de política científica. Conocer las condiciones de producción y de circulación del conocimiento es clave en el diseño de las políticas científicas de una unidad académica, para intentar visualizar en qué tema, en qué áreas, en qué ítem hay complementariedad, hay posibilidad de sinergia”.  

Dijo, además, que lo que se conoce como conocimiento de pertinencia, la democratización de conocimiento, precisa de rigurosidad y datos concretos que le den vectores claros a esa articulación. “Este tipo de producción del CECIC da elementos, da datos concretos para cómo orientar y cómo usar eficiente y eficazmente los recursos públicos”, enfatizó. 

“Esto habla muy bien de la ciencia y la educación pública que está en debate hoy en día; y que, entre otras cosas, se defiende con mostrar trabajos sólidos, mostrar rigurosidad, mostrar estructuras metodológicas, mostrar producción pertinente, impacto en la agenda pública, impacto en las políticas institucionales”, finalizó Erreguerena, poniendo a disposición esta producción para la generación de políticas públicas concretas.

"Para nuestra Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de San Juan es una enorme satisfacción participar de este espacio y reflexionar sobre un tema que para nosotros es estratégico para las universidades públicas. El Manual de Cuyo ha recuperado las experiencias de casos de tres universidades y se ha puesto a prueba, y se ha perfeccionado también la propuesta de indicadores de la circulación de conocimiento científico", destacó, por su parte, María del Carmen Zorrilla.

"Medir no es simplemente contar —continuó la vicedecana—; medir implica decidir qué es valioso y qué queremos que sea visible. Si consideramos que nuestros indicadores solamente reconocen determinadas publicaciones o determinados circuitos internacionales, caemos en el riesgo de invisibilizar una gran cantidad de conocimiento que fortalece el territorio y lo social", advirtió, asegurando también que estos trabajos habilitan el pasaje de los diagnósticos a la toma de decisiones, de los indicadores a la implementación de políticas, transformando las capacidades existentes en las universidades.

Mientras que, para Gastón Burlot esta producción compartida es una punta de lanza para discutir qué investigaciones se financian y dónde circula ese conocimiento. “Estamos convencidos de la importancia de diversificar los instrumentos que financian y evalúan la ciencia en nuestro sistema”, indicó, señalando, a su vez, que estos estudios sirven para pensar cómo reconstruir ese sistema y no cometer los errores del pasado, y para diversificar las voces del ecosistema científico y tecnológico que tienen potencia y proyección en la sociedad. 

“Queremos que esto sea un documento base para el diseño de estas nuevas políticas que pensamos para la Universidad. En estos momentos donde nuestra función central está en disputa, tal vez tenemos que pensar con más agudeza dónde tenemos que invertir para seguir cumpliendo la función que nuestro sistema viene cumpliendo”, aseguró el secretario. 

En esa línea, reconoció que la Universidad tiene otros hermanos en el sistema que tienen la misma importancia, pero no la misma potencia en la sociedad. “Cuando digo esto —agregó— pienso en el INTA, el INPI, en la Comisión Nacional de Energía Atómica, obviamente en el CONICET, el INA, el Servicio Meteorológico Nacional, instituciones que producen conocimiento contextualizado, sin los cuales nosotros no existiríamos y sin nosotros, ellos tampoco”. 

Al respecto, ubicó como desafío poder lograr nuevos contenedores que permitan producir conocimiento conjunto, así como lugares de encuentro para formar un ecosistema que logre las transformaciones que cada uno por separado le promete a la sociedad. “Pensamos que la única manera de que esas promesas se cumplan es que todos trabajemos juntos”, finalizó el responsable de la SIIPI.

Victoria Galoviche solamente tuvo palabras de agradecimiento, felicitaciones y aliento para el equipo por haber logrado el producto de Manual de Indicadores de la circulación del conocimiento. "Lo vamos a leer, lo tenemos que tener en cuenta como política científica también. Creo que va a ser un insumo valioso para la Universidad Nacional de San Juan", expresó.

"También valorar el análisis de heterogeneidad que hay de nuestros docentes, investigadores, sus trayectorias. Creo que en eso compartimos, ¿no? No venimos del mismo lugar, no vamos hacia el mismo lugar, y que se pueda captar eso en los informes, que es algo muy valioso, nos indica que necesitamos justamente indicadores también nuevos para eso", concluyó la secretaria de Sociales.

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