"Este Honoris Causa no es el comienzo de una relación, es una consagración". Con esa frase, la rectora Esther Sanchez expresó la satisfacción de otorgar la máxima distinción de la UNCUYO a la escritora, crítica literaria y docente Elsa Drucaroff quien es una referente ineludible de la literatura argentina y quien mantiene una estrecha vinculación con la Facultad de Filosofía y Letras.
El reconocimiento, otorgado por el Consejo Superior a pedido de la FFyL, destaca la trayectoria de Drucaroff como Doctora en Ciencias Sociales, escritora y crítica, con una mención especial al mérito académico-científico. “Elsa llegó en mayo de 2019 a esta misma Facultad. Cerró las jornadas del Centro Interdisciplinario de Estudios sobre las Mujeres con una conferencia que quienes estuvieron presentes recuerdan con la nitidez de las experiencias que dejan huella. Habló durante horas con la generosidad de quien sabe que el conocimiento no pertenece a quien lo produce, sino a quienes lo necesitan”, recordó la rectora.
“Nuestra querida Elsa es una de las críticas literarias más importantes de la Argentina contemporánea. El libro Los prisioneros de la torre: política, relatos y jóvenes en la postdictadura es ya una referencia insoslayable para entender la narrativa argentina de las últimas décadas, especialmente aquella producida por las generaciones que crecieron bajo el peso del silencio dictatorial y tuvieron que inventar un lenguaje para decir lo que no había palabras para decir”, expresó Sanchez.

Por su parte, el decano de la FFyL, Gustavo Zonana, homenajeó a Drucaroff desde una perspectiva personal y literaria. Tras leer un fragmento de su reciente libro de cuentos, "La familia de las cosas", Zonana explicó que la escritora “exhibe la capacidad de los objetos para concentrar historias de prácticas, valores asociados a ellas en relación con los géneros y las estructuras del espacio social que se derivan de ellos. El fragmento descubre la puesta en acción de una mirada penetrante. Los filtros de la visión, la selección de los adjetivos, las personificaciones, las comparaciones, sintetizan trayectorias vitales, iluminan fracturas, exhiben tomas de posición a partir de la cotidianeidad y del lugar que cada uno ocupa en la familia de las cosas"
"Elsa, nos honra tenerte como parte de nuestra comunidad académica”, resaltó el decano quien agradeció a la la flamante Doctora Honoris Causa por su extensa vinculación con actividades de la UNCUYO y recordó sus primros intercambio cuando ella formó parte de la comisión evaluadora en la tesis de Luis Emilio Abraham, quién hoy es colega de Drucarrof y fue el encargado de presentar los meritos para su reconocimiento. "A partir de ese momento, la impecable evaluadora se transformó en visitante asidua, inestimable colaboradora para conferencias, publicaciones en revistas de la facultad y cursos de posgrado, y también en una persona con quien se podía dialogar por mail y por WhatsApp".

Elsa Drucaroff y su manifiesto contra el conocimiento neutro
Luego de destacar el vínculo que sostiene desde hace tiempo con la UNCUYO y de aclarar que comprende cabalmente la responsabilidad de recibir la distinción, la escritora expresó su deseo de no decepcionar a la institución. Y fiel a su pasión que une la literatura con el posicionamiento y la acción, compartió un escrito donde reivindicó la literatura y la docencia no como fines en sí mismos, sino como herramientas vitales para descifrar la complejidad de la existencia humana. Drucaroff definió su trayectoria como una búsqueda constante por comprender el propio tiempo y la interconexión con los demás, posicionando al conocimiento como un puente esencial entre el individuo y el mundo.
"Llegué hasta acá porque yo quiero saber de literatura, leerla, enseñarla, escribirla, pero el motor no es ninguno de los motivos anteriores. Me guía el poderoso deseo de entender mi propia vida. Entender mi vida no es nunca entender solo lo que a mí me ocurre, lo que pienso y siento, porque así, aislada, mi vida es insignificante en la literalidad más profunda del término. Carece de sentido", compartió la nueva integrante de la UNCUYO.
Para Drucaroff, el conocimiento es un puente hacia los demás: "Entender mi propia vida es entender mi tiempo, el mundo donde vivo. Es pensar hasta el vértigo esta compleja, tremenda interconexión llamada humanidad, en la que, igual que ustedes, me volví yo humana, en la que me formé y formo a otra gente", expresó.
El discurso completo puede escucharse en el canal de Señal U Académico.