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Alrededor de 500 universitarios trabajarán en proyectos que beneficiarán a más de 6.000 personas

Con la convicción de que a través de la extensión se puede modificar la realidad para generar situaciones de más solidaridad y justicia en la sociedad se presentaron los 39 proyectos, a través de los cuales, integrantes de la Universidad trabajarán con organizaciones sociales para “dialogar” con poblaciones vulnerables y encontrar soluciones en conjunto a las diferentes problemáticas que presentan.

02 de marzo de 2012, 15:01.

Al aire libre, en los jardines del Rectorado, con la actuación artística del conjunto Cruz Negra se presentaron los 39 proyectos sociales de extensión que la Universidad desarrollará durante este año. La idea, contribuir a resolver problemas de la población económicamente vulnerable en un intercambio de saberes con la comunidad en la que todos se enseñan y aprenden mutuamente.

La UNCuyo destinará un total de 546.000 pesos para financiar los 39 proyectos sociales en los que participan más de 500 extensionistas -docentes, estudiantes, graduados y personal de apoyo académico- y que cuentan con el apoyo de 105 organizaciones sociales e instituciones públicas. Estas propuestas tienen como destinatarios directos a unas 6.100 personas distribuidas en casi toda la provincia de Mendoza.

Durante la presentación representantes de todos los proyectos recibieron una carpeta con la información necesaria para llevar adelante la iniciativa y escucharon con atención la explicación de autoridades universitarias que comentaron cómo y por qué la Universidad se involucra cada vez más en programas que la acerquen a la comunidad.

Así, el secretario de Extensión Universitaria, Fabio Erreguerena, como responsable del programa, introdujo el tema e hizo una breve historia de la extensión en las universidades nacionales y cuál es el debate actual al respecto. Como señal clara del interés que la UNCuyo tiene en este tema expresó que estos proyectos no hacen más que “cumplir con aquello que para nosotros la universidad pública está obligada a hacer”.  También se refirió al lugar desde el cual la Universidad trabaja con las organizaciones sociales “que cristalizan y contribuyen a poner en actos la extensión”. Al respecto señaló que es “un diálogo, una interrelación con la sociedad ya que la Universidad no tiene el monopolio de los saberes”.

Erreguerena finalizó su intervención con una declaración sobre la función de la Extensión. “Es una herramienta para la cambiar la Universidad, para generar una sociedad más justa y solidaria”.

Erreguerena mencionó además las funciones sustantivas de las universidades públicas y la interrelación que debe haber entre ellas. “Estamos convencidos de la capacidad transformadora de la extensión. Para esto tiene que estar presente en la currícula; en el acto educativo mismo”, argumentó. Y reforzó su idea explicando que es necesario que en la actividad académica y en las aulas estén presentes las prácticas educativas “porque la extensión tiene la capacidad de articular los saberes con la docencia y con la investigación.

Por su parte José Rodríguez, decano de la Facultad de Ciencias Agrarias y coordinador de los Proyectos de Inclusión Social e Igualdad de Oportunidades de la Universidad celebró el crecimiento de este tipo de intervenciones sobre la comunidad. También comentó la experiencia de su propia Facultad en relación con este tema y explicó que el mayor involucramiento en proyectos de extensión incrementó el caudal de conocimiento. Además mencionó la necesidad de que estructuralmente las universidades nacionales dispongan de herramientas para lograr el diálogo con la sociedad y señaló a los “Proyectos de Extensión Social Mauricio López” como un ejemplo exitoso.

Momentos antes de la exhibición de un video el rector Arturo Somoza felicitó a quienes participan en este tipo intervenciones con la comunidad por haber logrado que vayan “creciendo en calidad, evolucionando y ganando reconocimiento social”. Hizo una pausa para recordar a uno de los impulsores de este tipo de proyectos, el ex vicerrector Gustavo Kent.

Somoza instó a seguir creciendo como un acto de creación colectiva y a “construir con alegría y fe para cambiar la realidad”.

Los temas que se trabajarán

Los Proyectos de Extensión “Mauricio López” se ejecutan desde el 2008 con la intención de colaborar con la población mendocina a través de la puesta en marcha de actividades que conjuguen calidad académica y compromiso social y que abordan problemáticas socialmente relevantes como la promoción de derechos, educación, nutrición, vivienda, servicios sociales básicos, economía social, promoción y atención de la salud. Son una propuesta pedagógica y deben ser coordinados por un docente de la UNCuyo y estar vinculados con el área de conocimiento en la que el extensionista desarrolle su actividad.

Entre los proyectos seleccionados para financiar este año se pueden mencionar: “¡Junto (s)! Jugamos, aprendemos y  nos divertimos con nuestros amigos los perros”; “Buenas prácticas en la extracción de la Miel”; “Buscando la manera de alimentarnos y vivir mejor en el embarazo”; “Capital corporal y arte transformador: dispositivos el cuerpo”; “Construcción de un modelo de gestión de inocuidad de los alimentos”; “Contemos un cuento”;  “Fortaleciendo experiencias de economía social en Mendoza”, como un parcial ejemplo de una gran variedad de trabajos interdisciplinarios.

Cuatro años de crecimiento sostenido

La secretaría de Extensión Universitaria ideó los Proyectos “Mauricio López” con el objetivo de reforzar los vínculos con la sociedad y construir un espacio de reflexión sobre la relación entre la comunidad y la Universidad. 

El programa lleva el nombre de  “Mauricio López” en homenaje al profesor Mauricio Amílcar López quien fue docente de la UNCuyo y primer Rector de la Universidad Nacional de San Luis. Se lo recuerda por su gran trayectoria universitaria y su vínculo con las causas populares y simboliza calidad académica y compromiso social. López es uno de los miles de desaparecidos como consecuencia del terrorismo de Estado impuesto por la última dictadura militar. 
Las convocatorias para presentar proyectos se dirigen, desde hace tres años, a todos los claustros de la UNCuyo. De este modo, estudiantes, docentes, personal de apoyo académico y graduados de distintas unidades académicas pueden conformar equipos de trabajo con pluralidad de miradas que aporten soluciones y construyan propuestas a diversos problemas sociales.

La cantidad de proyectos, los montos destinados a financiarlos, y también la cantidad de miembros de los equipos extensionistas fueron creciendo con cada convocatoria. En 2008 participaron 150 universitarios, en 2009 esa cifra creció hasta 250 personas de diversos claustros de la UNCuyo, en 2010 que se ejecutó durante este año, fueron 375 las personas que quisieron proponer planes y proyectos. Para este año se incrementó el monto por proyecto que se llevó de 12 mil a 14 mil pesos.  Así en tres años 775 docentes, estudiantes, graduados y empleados de apoyo académico se propusieron trabajar en equipo y con miradas diversas y pluridisciplinares en algunos casos, lograron identificar un problema social y buscaron maneras de abordarlo y ofrecer soluciones.

Las temáticas elegidas para desarrollar las iniciativas abarcan educación; promoción, prevención y atención de la salud; medio ambiente; promoción de derechos (civiles, humanos, políticos, del consumidor y de género); prestaciones alimentarias; vivienda; servicios sociales básicos; economía social (producción y/o comercialización de bienes y servicios); deporte y recreación comunitaria; actividades artístico-culturales; promoción y difusión del patrimonio histórico y cultural. 

El espíritu que anima este programa implica reconocer a la sociedad en todas sus dimensiones; desde su complejidad, diversidad de actores, problemáticas y demandas. Por ello, las actividades de Extensión constituyen un espacio de diálogo e interacción socio-cultural en el que el conocimiento se recrea y se modifica en su articulación con la sociedad y supone una intervención que aspira a modificar la realidad de la población destinataria. Al mismo tiempo, se apunta a que los proyectos también impacten en la Universidad, en el desarrollo de experiencias interdisciplinarias de intervención, como también de metodologías de identificación de problemas y demandas sociales. 

 

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