Autoridades, docentes, no docentes, estudiantes y graduados de la Universidad Nacional de Cuyo desean referirse a ciertas circunstancias que se dieron en la Cuarta Marcha Federal Universitaria convocada en defensa de la Ley de Financiamiento Universitario, el 12 de mayo último.
Visto los hechos de público conocimiento acontecidos el pasado 12 de mayo de 2026 en la Ciudad de Mendoza, en el marco de la Cuarta Marcha Federal Universitaria convocada en defensa de la Ley de Financiamiento Universitario, y considerando:
- Que la Universidad Nacional de Cuyo promueve de manera inclaudicable la construcción de una sociedad democrática, equitativa y plenamente respetuosa de los derechos humanos.
- Que el derecho a la libre expresión y a la manifestación pacífica constituyen pilares fundamentales de nuestro Estado de Derecho y de la convivencia democrática.
- Que, durante la mencionada movilización, en la intersección de las calles Belgrano y Sarmiento, se registraron situaciones de tensión y un uso desproporcionado de la fuerza pública que afectó la integridad física de integrantes de nuestra comunidad académica, incluyendo a docentes, nodocentes, estudiantes, investigadores/as del CONICET y referentes de organizaciones sociales.
- Que la preservación del orden público debe darse siempre en un marco de racionalidad, proporcionalidad y estricto respeto por las garantías constitucionales de la ciudadanía.
Por ello, las autoridades de la Universidad Nacional de Cuyo declaran:
- Manifestar su profunda preocupación ante el uso desproporcionado de la fuerza por parte de los agentes de seguridad provinciales durante la movilización del 12 de mayo, el cual derivó en lesiones y situaciones de vulnerabilidad para miembros de nuestra comunidad universitaria que se expresaban de manera pacífica.
- Expresar su solidaridad con los/as estudiantes, docentes, nodocentes, investigadores/as y referentes sociales que se vieron afectados por estos hechos.
- Hacer un firme llamado a la convivencia pacífica, la tolerancia y el respeto mutuo. La universidad pública debe ser un faro de diálogo, donde el disenso y la legítima defensa de la educación se canalicen siempre a través de vías pacíficas y democráticas, garantizando la seguridad de todos los participantes.
- Reafirmar el compromiso histórico e indeclinable de esta casa de estudios con la defensa de la educación pública, la autonomía universitaria, la paz social y el pleno ejercicio de los derechos constitucionales.