Con 16 años, y gracias a su ingenio y creatividad, el estudiante del Colegio Universitario Central (CUC) de la UNCUYO, Ciro Asensio, está a punto de iniciar una de las experiencias que seguramente serán de las más importantes de su vida. El joven cursa el 4to año de Humanidades y Ciencias Sociales B y acaba de obtener una prestigiosa beca de intercambio de la organización AFS Programas Interculturales, que le permitirá vivir durante 10 meses en Alemania, desde septiembre de este año hasta julio de 2027.
La iniciativa por la que se consagró ganador —y que representa su primera vez fuera del país— es una aplicación para celulares que pueda permitir que personas con discapacidad motriz puedan elegir la mejor ruta para llegar a un destino con total independencia, señalando también los problemas que ese recorrido pueda tener para que los gobiernos puedan tomar cartas en el asunto.
La historia detrás de esta beca tiene raíces profundas y un fuerte sentido de gratitud. Hace aproximadamente 60 años, un joven alemán de intercambio en AFS se enamoró de una mendocina. Años más tarde, en agradecimiento a la tierra que lo recibió, creó esta beca destinada a respaldar al 100% el año de estudio de un joven mendocino destacado. Hoy, ese legado continúa siendo el motor que transforma vidas.
Un proyecto con propósito: accesibilidad e independencia
Ciro fue seleccionado entre 50 postulantes después de superar un riguroso proceso que incluyó la presentación de un video —en el que demostró su sensibilidad artística recitando en alemán la poesía ¿Quiero mostrarte la primavera?, de Rainer Maria Rilke aprendida en su paso por la escuela primaria Waldorf— y una instancia presencial donde debió vincular una noticia de actualidad alemana —la cumbre de discapacidad de Berlín 2025— con su propia realidad.
Así, el joven mendocino eligió abordar la discapacidad, un tema que conoce de cerca. De esa reflexión nació su proyecto final: la propuesta de una aplicación con un funcionamiento similar al de Google Maps, pensada especialmente para personas con discapacidad motriz. “Me pasa que ahora cuando voy en auto voy pensando en el recorrido por si después lo tengo que hacer solo. Pero también me pasa que voy improvisando, y la idea es ser independiente, no depender de alguien para trasladarme y poder elegir el mejor camino”, comentó.
La herramienta propone que los usuarios puedan registrar sus experiencias, calificar rutas accesibles y señalar inconvenientes en la vía pública para que los municipios y gobiernos provinciales puedan ofrecer soluciones rápidas. “Yo ahora uso ciclovías para poder manejarme, suelen estar mejor que las veredas, pero no están adaptadas para personas con discapacidad", explicó Ciro, deslizando, al mismo tiempo, que busca que algún estudiante o desarrollador de app pueda llevar a la práctica su idea.
El camino a la meta y el respaldo afectivo
Tras quedar entre los cinco finalistas, la última etapa consistió en la presentación de un completo portafolio personal, cartas de motivación y sus calificaciones escolares. En enero de este año, la confirmación llegó desde Europa: Ciro fue elegido como ganador.
No transitó solo el proceso. Además de perfeccionar su dominio del idioma alemán en el Instituto Goethe y con clases particulares, contó con el apoyo incondicional de su familia y su entorno escolar. “Mis padres poco a poco se fueron dando cuenta de que iba a convertirse en realidad y están muy contentos, al igual que mi hermana melliza, que es con quien tengo más conexión, y mi abuela", aseguró el jovn estudiante, con una sonrisa.
Además, destacó el rol fundamental que tuvo en este proceso el CUC y el acompañamiento del personal de la escuela: “Gran parte de haber ganado la beca es por este colegio. Porque es una escuela que siempre está para vos, es una segunda casa. Y estar bien en el colegio te potencia en la vida”.
Mirando al futuro
Con las valijas casi listas y a la espera de definir la fecha exacta de su partida en septiembre, dependiendo de la disponibilidad de una familia anfitriona voluntaria, Ciro reflexionó sobre lo que significa esta experiencia: "Siento que el viaje es un aprendizaje porque valorás mucho las experiencias por fuera de la currícula normal. Es la primera vez que viajo solo al exterior".
Lejos de los temores lógicos, el joven mantiene una perspectiva optimista: “Va a ser re lindo, sé que va a tener altos y bajos por la nostalgia o estar lejos, pero luego, cuando me vaya afianzando en la cultura, estoy seguro que sentís que estás en tu casa, que es tu segundo hogar, así me lo han contado otras personas que han vivido esta experiencia”.
Antes de partir, Ciro dejó un mensaje inspirador especialmente para otros jóvenes en su misma situación: “Me gusta la idea de viajar, conocer otra cultura; la gente con discapacidad tiene que animarse a hacer estas cosas. Me parece muy importante que mi experiencia sirva como ejemplo. Que no sea un tabú: hay que informarse, animarse y tomar los buenos ejemplos para que lo hagan en el futuro”.
Por último, mencionó que organizaciones como AFS ofrecen constantemente oportunidades de intercambio para diferentes edades y presupuestos, alentando a los jóvenes a dar el gran salto y animarse a mirar el mundo sin fronteras. Además, dijo que toda persona mayor de 18 años puede convertirse en voluntaria de la institución y que existe la posibilidad de ser familia anfitriona de un estudiante del extranjero. Más información, en Instagram: @afs.mendoza