El próximo 20 de mayo, el Palacio Imperial de Tokio tendrá una de las ceremonias más importantes del año; en ella se entrega la Orden del Sagrado Tesoro, a quienes tienen logros que se reconocen como altamente significativos para el progreso de la nación. Este año, una argentina fue seleccionada para la prestigiosa distinción, se trata de la mendocina Marta Elena Pena de Matsushita.
Los seleccionados para este premio se consideran ciudadanos de honor de la nación. En el caso de Marta Elena Pena de Matsushita recibe la orden en reconocimiento de una prolongada y sobresaliente actividad académica que ha tenido por escenario no solo Japón, sino también países como Grecia, España, México e India.
La Orden del Sagrado Tesoro, en japonés se denomina Zuihō-shō, fue establecida en 1888 por el entonces Emperador Meiji Originariamente era otorgada solo a varones, pero en 1919 se amplió a mujeres. El nombre alude a las reliquias imperiales conocidas como los “tres tesoros sagrados”, el espejo, la espada y una joya curva, que nunca se muestran al público, pero son presentados a todos los emperadores en la ceremonia de coronación, guardados en una caja de modo que nadie puede verlos. Esos tesoros simbolizan, respectivamente, la sabiduría, el valor y la benevolencia.
De las aulas de la UNCUYO a Japón, una trayectoria de excelencia
Marta Elena Pena de Matsushita, nacida, criada y educada en Mendoza, es graduada en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNCUYO, con medalla de oro al Mejor Egresado y doctora en Ciencia Política por la misma Universidad, con tesis doctoral aprobada con mención de honor y recomendación de publicación.
En 2025, la Universidad Nacional de Cuyo la declaró Visitante Ilustre, destacada trayectoria académica y su contribución significativa al estudio y divulgación del pensamiento político latinoamericano y a la construcción de puentes académicos y culturales entre América Latina y Japón.
Pena de Matsushita es profesora emérita de la Universidad de Doshisha, en Kioto, miembro fundadora de la Asociación Japonesa de Estudios de América Latina, fue directora del Centro Internacional de la Universidad de Doshisha, miembro fundadora de FIEALC, titular de la cátedra José Martí de la Unesco en Japón, miembro del Comité Científico de la Universidad de Atenas, entre muchas otras actividades académicas.

En 2025, Marta Elena Pena de Matsushita recibió el título de Visitante Ilustre de la UNCUYO.
En diferentes notas a medios de comunicación, Marta Elena Pena de Matsushita siempre resalta que su camino en Japón comenzó en las aulas de la UNCUYO, en ese espacio conoció a su marido, Hiroshi Matsushita quien fue becado para estudiar en Argentina. De ese encuentro surgió una unión que ya lleva 40 años y fue el motor que la llevó a radicarse en el país Nippon.
"En Japón he hecho una carrera académica gracias al bagaje intelectual que pude recoger en esta Universidad, una buena dosis de esfuerzo personal y a un sincero amor por la vida del intelecto. Hoy tengo la satisfacción de haber formado más de una generación de jóvenes japoneses en el conocimiento de América Latina y, en muchos de ellos, en la simpatía o amor por este mundo latinoamericano", expresaba Marta Elena Pena de Matsushita en 2025, cuando fue declarada visitante ilustre de la UNCUYO.
La académica ha publicado numerosas obras y artículos en revistas especializadas en español, japonés e inglés, abordando temáticas como la modernización, la cultura y el pensamiento político en Argentina y Japón.
Entre sus libros más destacados se encuentran La cultura de Japón, Las corrientes del pensamiento latinoamericano, Positivismo y liberalismo en México, A quinientos años del descubrimiento, La mujer en la sociedad latinoamericana y Dos forjadores de la modernidad: Sarmiento y Fukuzawa.

En su visita a la UNCUYO la doctora en Ciencias Políticas presentó su libro "Individuo y sociedad en Japón".
En una de sus obras, Género y sociedad en Japón, la autora suma su voz a la problemática de género en la actualidad en la sociedad japonesa, en la que ella reside. Mediante una trama que entrelaza historia y actualidad, se accede al conocimiento de la situación femenina, en un lugar del planeta atravesado por una férrea tradición y una acelerada modernización, como lo es Japón.