Personal de la Universidad —quien se capacitó para ser brigadista en la institución— junto a bomberos, policías y servicios de emergencia protagonizaron en el Rectorado un simulacro para saber cómo actuar ante un principio de incendio.
Aprenden qué hacer y cómo ayudar en el momento de algún desastre o en la vida cotidiana. Los puntos claves son la prevención y el desarrollo de la autoprotección.