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Comenzó en Ñacuñán la cuarta edición de “Cuéntame con luz”

Se trata del proyecto que promueve la creación de cuentos sonoros a partir de historias y memorias de diferentes territorios de la provincia de Mendoza.

imagen Comenzó en Ñacuñán la cuarta edición de "Cuéntame con luz"

La iniciativa se desarrolla en la Reserva de Biósfera Ñacuñán, ubicada en el departamento de Santa Rosa, un área protegida de más de 12.600 hectáreas de bosque nativo de algarrobo que constituye un ejemplo de recuperación ecológica en la provincia.

El inicio de esta edición tuvo lugar los días 23 y 24 de mayo, cuando un equipo integrado por estudiantes de PSE de la Facultad de Filosofía y Letras y de la Tecnicatura Universitaria en Producción Audiovisual (TUPA), junto a la tallerista Lucila Moyano e integrantes del Programa de Economía Social y Ambiente, realizó el primer viaje al territorio. Durante esas jornadas se llevaron a cabo talleres de escritura creativa, entrevistas, recorridos y encuentros con la comunidad, con el objetivo de relevar historias locales y fortalecer procesos de creación colectiva.

Contexto histórico y social 
Ñacuñán es hoy un ejemplo de restauración ecológica: cuando se creó la reserva, gran parte del bosque había sido degradado por la tala intensiva, impulsada principalmente por la expansión del ferrocarril, la producción de leña y carbón —utilizado, entre otros fines, para abastecer de energía a la ciudad de Mendoza— y la fabricación de postes para viñedos. Tras el cierre del área y la protección sostenida en el tiempo, el monte logró regenerarse de manera natural, recuperando su función ecológica.

El territorio también posee una profunda historia social. A comienzos del siglo XX, con la llegada del ferrocarril y la inauguración de la estación Ñacuñán en 1909, se asentaron familias que dieron origen a la comunidad actual. Luego de los procesos de deforestación, la zona atravesó etapas vinculadas a la producción ganadera, hasta consolidarse como área protegida. Desde la década de 1970, el control y la investigación científica se fortalecieron con la creación del Instituto Argentino de Investigaciones de las Zonas Áridas (IADIZA – CONICET). Con el desmantelamiento de la red ferroviaria, el desarrollo del pueblo quedó detenido*.

Cuéntame con luz

Cuéntame con luz es un proyecto que tiene como uno de sus productos la “lámpara cuento”: un dispositivo de iluminación con forma de cubo, elaborado a partir de materiales reciclados como cartón, corchos y placas de OSB (provenientes de descartes de la construcción). Cada lámpara incluye un código QR que permite acceder a los audios de los cuentos, mientras que sus caras laterales están intervenidas con ilustraciones inspiradas en las historias.

Además, el proyecto articula el trabajo de múltiples actores:

La comunidad de Ñacuñán —infancias, jóvenes, personas adultas y adultas mayores— junto a guardaparques del área protegida.
Docentes y estudiantes de la Facultad de Artes y Diseño, que participan a través de prácticas sociales educativas en el diseño y rediseño del producto, así como en la ilustración de los cuentos.
Estudiantes de la Tecnicatura Universitaria en Producción Audiovisual (TUPA), quienes realizan registros sonoros y audiovisuales como parte de su formación profesional.
La escritora y tallerista Lucila Moyano, a cargo de la coordinación de los talleres de escritura creativa y colectiva.
Docentes y estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras, que colaboran en el registro, la sistematización de los encuentros y el acompañamiento de los talleres.
El Instituto Argentino de Investigaciones de las Zonas Áridas (IADIZA – CONICET), que brinda apoyo logístico y de hospedaje durante las instancias de trabajo en territorio.

Recuperar e imaginar historias es también recuperar el poder de la palabra como forma de transmisión cultural y afectiva. En un contexto donde muchos saberes locales han sido históricamente desvalorizados, narrar y escuchar se vuelve un gesto político: una invitación a reconocer la riqueza de lo propio y a valorar las memorias, experiencias y prácticas que emergen del territorio.

Al pensar en Mendoza, suelen destacarse imágenes como la montaña, los viñedos o las bodegas. Sin embargo, existen otras Mendozas: menos visibles, pero igualmente vitales. Entre ellas, las comunidades del monte mendocino, cuyos saberes forman parte del patrimonio cultural de la provincia, aunque no siempre ocupen un lugar central en los relatos más difundidos.

Cuéntame con luz se propone, justamente, encender esas otras historias.

*Fuente: Guardaparques de la Reserva de Biosfera Ñacuñán

 

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