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El Instituto Balseiro festeja 65 años de vida

El 22 de abril de 1955 se firmó entre la Comisión Nacional de Energía Atómica y la UNCUYO el convenio de la creación de esta institución que se dedica a formar profesionales en Física e Ingenierías para contribuir al desarrollo del país.

22 de abril de 2020, 14:12.

El Instituto Balseiro festeja 65 años de vida

Los inicios del Instituto Balseiro se remontan a 1955. Lleva más de seis décadas formando científicos y tecnólogos. Ampliar imagen


El Instituto Balseiro, el centro de formación que es sinónimo de búsqueda de excelencia en la enseñanza universitaria de la física y la ingeniería, cumple sus primeros 65 años de vida. Para celebrarlo, integrantes de la comunidad académica reflexionan en esta nota sobre el presente de este instituto con sede en Bariloche. Además, se comparten cifras actuales de estudiantes, docentes y egresados.

En el 2020 habrá varias fechas importantes para conmemorar los 65 años de vida del Balseiro. El 22 de abril es el día en el que se cumple el aniversario de la firma del convenio de creación de este centro de formación entre la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la UNCUYO, las dos instituciones públicas de las cuales depende este Instituto. El 1 de agosto será el aniversario del primer día de clases, y en diciembre se reunirán, si la actual pandemia de COVID-19 lo permite, sus ex alumnos como lo hacen cada fin de año.

En esta nota, a propósito de un nuevo aniversario del acuerdo que se rubricó en 1955, el director del Instituto Balseiro (IB), Mariano Cantero, reflexiona sobre el rol de sus egresados, y ex alumnos de las primeras promociones, estudiantes actuales y la bibliotecaria del Instituto expresan sus puntos de vista sobre las fortalezas de esta institución con sede en San Carlos de Bariloche.

Miradas con perspectiva

Sesenta y cinco años después de su creación, el Balseiro creció. Ofrece cuatro carreras de grado y siete de posgrado. Al igual que en sus inicios, los postulantes deben rendir un examen de ingreso. Los estudiantes seleccionados reciben becas completas de la CNEA para dedicarse de forma exclusiva al estudio. Los becarios tienen la opción de vivir en el campus, en el Centro Atómico Bariloche (CAB), donde funcionan sus laboratorios de Investigación, Desarrollo e innovación (I+D+i), además de los laboratorios propios del Instituto.

Ante la consulta de cómo ven al Balseiro en la actualidad y cuáles piensan que son sus fortalezas, Francisco “Paco” De la Cruz, egresado de la cuarta promoción de la Licenciatura en Física del Balseiro, sostuvo: “Lo veo inmensamente grande cuando lo comparo con mis épocas de trabajo en la Institución. Sería muy temerario de mi parte hacer una evaluación seria del quehacer institucional”. El físico, de 81 años, agregó: “Sin embargo, en la última evaluación externa que se realizó del IB tuve la oportunidad de compartir una agradable conversación con uno de los prominentes evaluadores extranjeros. Fue muy positiva su visión del IB como centro de enseñanza”.

Por su parte, María Elena Porta, egresada de la segunda promoción de la Licenciatura en Física del Balseiro, destacó que la relación personal entre alumno y profesor es una fortaleza que tiene el Instituto. Porta y De la Cruz son pioneros de la investigación de bajas temperaturas y materiales superconductores. “Esto se logra también por la acertada selección de docentes y becarios”, opinó la física, de 86 años. “Veo al IB como una institución fortalecida por los años de experiencia y haciendo esfuerzos permanentes para mantener el nivel según los conceptos de sus fundadores Gaviola y Balseiro”, añadió.

Mientras que, la directora de la Biblioteca Leo Falicov, Marisa Velazco Aldao, contó que el Instituto creció mucho desde que llegó en 1995. “En el IB había cuatro carreras e ingresaban 30 alumnos de grado por año. El personal de apoyo era muy poco, nos conocíamos todos. Hoy cuenta con 11 carreras e ingresan más de 100 estudiantes por año entre carreras de grado y posgrado”, expresó la bibliotecaria con 25 años de trabajo en el Balseiro.

“La beca que le otorga la CNEA al estudiante, la dedicación exclusiva al estudio, el finalizar la carrera en término, el acceso a laboratorios desde el ingreso a la carrera donde conviven con los investigadores del CAB y la cantidad de profesores por alumno”, son las características que Velazco Aldao subrayó como fortalezas para quien elige estudiar en este Instituto.

Desde las aulas

En la actualidad, el Balseiro tiene 432 estudiantes activos por año calendario. En sus cuatro carreras de grado, cuenta con 170 jóvenes en total. Las carreras son Ingeniería Nuclear, Ingeniería Mecánica, Ingeniería en Telecomunicaciones y la tradicional Licenciatura en Física.

En sus siete carreras de posgrado, también por año calendario, cuenta con 262 estudiantes activos. La oferta académica incluye la Carrera de Especialización de Aplicaciones de la Tecnología Nuclear (CEATEN), tres Maestrías (Ciencias Físicas, Ingeniería y Física Médica) y Doctorados (Ciencias de la Ingeniería, Ingeniería Nuclear y Física).

“Encontré en el Instituto, sus docentes, y principalmente en mis compañeros y amigos que hice aquí, una calidad humana intachable. Creo que, aparte de su excelente nivel académico, los lazos personales que se forman aquí son muy valiosos. A todos los que venimos a estudiar aquí nos une el vivir en los pabellones, estudiar, y otras experiencias que ofrece Bariloche”, expresa José Quinteros, de 23 años y ex presidente del Centro de Estudiantes del Balseiro.

Quinteros, que cursa quinto año de Ingeniería en Telecomunicaciones, dijo que el estilo de enseñanza del Balseiro es particular, principalmente por la relación que se tiene con los docentes. “Esto permite que el seguimiento del rendimiento de cada alumno sea muy personalizado. Se comparte mucho con los profesores, y no sólo a nivel académico”, indicó.

Jimena López Morillo, egresada de Ingeniería Mecánica y estudiante de la Maestría en Ingeniería, por su parte, relató que ingresó al Balseiro en 2015 y que en cinco años vio grandes cambios. “El primero, es una campaña desde el Instituto para facilitar a los estudiantes graduados la inserción al mundo laboral. El segundo, es en su organización, con respecto a gestiones académicas para garantizar el prestigio del mismo. Observo una mejora en las exigencias tanto en los docentes como en los alumnos”, ponderó la joven de 25 años.

“La principal ventaja del estilo de enseñanza del Balseiro es que capacita a sus alumnos para aprender y adaptarse rápidamente a múltiples entornos. A lo largo de la carrera te enseña a aprender con gran agilidad y de forma autodidacta. Por lo que ante un nuevo problema o entorno el estudiante sabe adaptarse sin grandes esfuerzos”, agregó López Morillo, que trabaja como becaria de la CNEA en la División de robótica del Proyecto CAREM en el CAB. Al igual que Quinteros, la joven es ex alumna del “Taller de Física al alcance de todos” del profesor Daniel Córdoba, de la provincia de Salta.

Infraestructura, docentes y egresados

El Balseiro cuenta con una infraestructura de 11.380 metros cuadrados repartidos en 12 edificios dentro del CAB. Incluye tres pabellones de alojamiento de estudiantes, la Biblioteca Leo Falicov, dos modernos edificios de Laboratorios de Enseñanza, uno de Física Experimental y otro de Ingeniería, edificios de aulas y oficinas administrativas, un gimnasio y una sala de juegos. Se estrenarán en poco tiempo dos edificios más, que suman 4.108 metros cuadrados, y que constan de un monoblock de alojamiento estudiantil y un piso con aulas dentro de un edificio de Ingeniería en Telecomunicaciones.

El campus del Balseiro se entremezcla asimismo con los edificios propios del CAB, donde funcionan los distintos grupos de I+D+i de distintos campos de la ciencia y la tecnología. De fondo, cuando uno visita este lugar, puede observar los imponentes cerros de Bariloche, como el Catedral, el López, el Goye y el Bellavista. La entrada principal al predio está a pocos metros de la costa del lago Nahuel Huapi, casi al frente de la Isla Huemul.

En la actualidad, el plantel docente del Instituto lo integran un total de 285 docentes de dedicación simple distribuidos de la siguiente manera: 118 dan clases en el Área de Ciencias (que incluye las carreras de Física y las secciones de Idiomas y Matemáticas), mientras que 167 en el Área de Ingeniería (que incluye las carreras de Ingeniería). La carga presupuesta del plantel docente es equivalente a 55 profesores de dedicación completa, lo que significa un número pequeño para el volumen de carreras y egresados del IB por año. Asimismo, cuenta con 14 profesores extraordinarios: un Profesor Emérito, 8 Honorarios y 5 Libres.

El Instituto Balseiro formó a 2.540 profesionales que egresaron de sus 11 carreras en total. En la actualidad, la secretaría de Gestión Académica registra 722 egresados de la Licenciatura en Física, 395 de Ingeniería Nuclear, 112 de Ingeniería Mecánica y 22 de Ingeniería en Telecomunicaciones. En el total de 1.251 egresados de carreras de grado, las mujeres representan el 10,5%.

En nivel de posgrado, el IB tiene 1289 egresados. La Maestría en Ciencias Físicas tiene 247 egresados; la Maestría en Física Médica, 138; y la Maestría en Ingeniería, 119. En el total de 504 Magísteres del IB, las mujeres representan el 28,6%. Con respecto a los Doctorados, los de Ciencias de la Ingeniería e Ingeniería Nuclear suman 110 egresados; y el Doctorado en Física, 447 egresados. En el total de 557 Doctores del IB, las mujeres representan el 17,9%. Completan el listado, 228 egresados de la Carrera de Especialización en Aplicaciones Tecnológicas de la Energía Nuclear, en el que las mujeres representan el 40% de los egresados.

El director del Instituto, el ingeniero nuclear y doctor en Ingeniería, Mariano Cantero, subrayó que la sinergia que aporta el hecho de que el Instituto esté inmerso en el CAB es “importantísima”. El Balseiro accede a una “infraestructura del aproximadamente 500 millones de dólares provista por la CNEA para desarrollar sus actividades. Además de la formación de recursos humanos, en el Instituto hay mucha generación de conocimiento a través de sus posgrados”, señaló.

Para Cantero, el Balseiro está destinado a ser un actor principal en el desarrollo del país. “El futuro nacional debe basarse en el desarrollo de una economía con una matriz productiva en base a la ciencia y la tecnología”, manifestó en ese sentido el académico.

El ingeniero, de 45 años, asumió el cargo de director en octubre de 2019. Está acompañado en la gestión por el doctor en Física Daniel Domínguez, vicedirector del área Ciencias, en su segundo mandato; y la ingeniera nuclear y doctora en Ingeniería Nuclear Graciela Bertolino, que es la primera mujer a cargo del área Ingeniería del Balseiro. Los tres son egresados de esta Casa de Estudios.

Consultado sobre qué áreas identifica como centrales a futuro, Cantero indicó que las demandas se centran principalmente en cinco áreas en las que el Estado debe tener un rol principal: alimentos, salud, ambiente, energía y telecomunicaciones. “Desde el Balseiro implementamos acciones para vincularnos con el sector social, el sector económico y el sector productivo mediante la formación de recursos humanos y de nuevos conocimientos y tecnologías en las cinco áreas”, explicó.


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