Cada 28 de julio se conmemora el reconocimiento del derecho humano a vivir en un ambiente limpio, saludable y sostenible, declarado por la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobado en 2022.
La fecha invita a reflexionar sobre la importancia de este derecho en un contexto marcado por la triple crisis planetaria: el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación por residuos. Estos desafíos ambientales afectan la calidad de vida de las personas y ponen de manifiesto la necesidad de impulsar acciones individuales y colectivas orientadas a la protección del ambiente.
Desde el Programa Residuos del Instituto Multidisciplinario de Ciencias Ambientales (ICA) destacamos que el acceso a un ambiente sano constituye un derecho humano universal, pero también una responsabilidad compartida. En ese sentido, cada integrante de la sociedad cumple un doble rol: es destinatario de este derecho y, al mismo tiempo, custodio de su preservación.
En el ámbito universitario, las acciones cotidianas también generan un impacto positivo. Separar correctamente los residuos y depositarlos en los recipientes correspondientes es una práctica sencilla que contribuye a una gestión más eficiente y sostenible de los residuos dentro del campus.
Por eso, quienes transitan por la UNCuyo pueden colaborar utilizando los recipientes diferenciados: negro para residuos orgánicos, amarillo para materiales reciclables y azul para papel y cartón.
Construir un ambiente más limpio, saludable y sostenible es una tarea colectiva. Cada acción cuenta y cada persona puede ser parte de la solución.