La hipótesis está orientada a poner en evidencia el accionar del autoritarismo (uniformado y civil), que se ha manifestado antirreformista desde el comienzo del intento de democratización de la seguridad pública, particularmente de la Policía.
La resistencia se manifiesta desde una orientación política contrapuesta a los cambios. Muy particularmente al control social sobre el accionar policial.
Para ello, imposibilitados de modificar la legislación, intentan desnaturalizar el rol de los foros. Y coparlos. En la tarea trabajan abiertamente policías, retirados y en actividad.
La falta de claridad de funcionarios asignados a su implementación y la ociosidad, hacen lo suyo alentando objetivamente a algunos protagonistas sociales, que lejos de identificarse con los postulados de la reforma buscan por cualquier medio un sueldo, o amenazan con armar a los ciudadanos para combatir la delincuencia.
Un texto para la polémica. Un aporte inédito sobre una temática escasamente explorada.
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Jul 1, 2026