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Laboratorio de la UNCUYO tuvo un rol clave en la identificación de Carlos Simón Poblete

El proceso realizado por el Equipo Argentino de Antropología Forense fue posible gracias a que su hija aportó una muestra de ADN en el Laboratorio de Ciencias Forenses de la Facultad de Filosofía y Letras. Poblete, oriundo de San Juan y secuestrado en 1977, fue exhumado en 2010 del Cuadro 33 del Cementerio de la Ciudad de Mendoza.

imagen Laboratorio de la UNCUYO tuvo un rol clave en la identificación de Carlos Simón Poblete

El trabajo forma parte de un convenio de cooperación científica firmado en 2020 entre el EAAF y la UNCUYO.

El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) informó en las últimas horas que uno de los cuerpos exhumados del Cuadro 33 en el año 2010 corresponde a Carlos Simón Poblete, oriundo de San Juan, que fue secuestrado en abril de 1977 en Córdoba a los 33 años junto a su esposa, la mendocina María Del Carmen Moyano.

La identificación de Poblete fue posible gracias a que su hija aportó en este 2026 su muestra genética para realizar el cotejo. En este proceso, la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCUYO) tuvo un rol clave. El Equipo Mendocino de Arqueología y Antropología Forense (EMAAF) fue responsable de realizar la toma de muestra genética en el Laboratorio de Ciencias Forenses del Instituto de Arqueología y Etnología se la FFyL, donde posteriormente el EAAF notificó la identificación a la familia.

El trabajo forma parte de un convenio de cooperación científica firmado en 2020 entre el EAAF y la UNCUYO. Para continuar y contribuir con los procesos de búsqueda e identificación de víctimas del terrorismo de Estado en la provincia, el EMAAF-LCF desarrolló un proyecto de investigación centrado en el relevamiento sistemático de información documental de los organismos del Estado para reconstruir las trayectorias y el destino de cuerpos que podría corresponder a víctimas.

El proyecto, financiado por la Secretaría de Investigación, Internacional y Posgrado de la UNCUYO, contempla entre sus actividades la toma de muestras de donantes para el banco genético del EAAF. De esta forma, el EMAAF-LCF colabora incrementando los perfiles genéticos y aumentando así las probabilidades de identificación de los cuerpos que aún hoy se siguen exhumando a lo largo de todo el país.

La iniciativa cuenta con la participación de investigadores de CONICET y organismos que forman la Comisión Provincial para la Búsqueda del Destino de Personas Desaparecidas (COPRODEP) de Mendoza, integrada por familiares de detenidos/as, secuestrados/as y desaparecidos/as, el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos Regional Mendoza y el Espacio para la Memoria y los Derechos Humanos-exD2.

Este resultado invita a la sociedad y la comunidad académica a redoblar esfuerzos en la búsqueda, con el acompañamiento y articulación de equipos científicos regionales que apuntalen la trayectoria de investigación en curso.

Búsqueda y restitución de identidad 

El Cuadro 33 del Cementerio de la Ciudad de Mendoza era un sector destinado a personas no identificadas (NN) proveniente de la morgue del Cuerpo Médico Forense y Criminalístico, y de los hospitales públicos de la provincia. Pero también fue el destino de varias personas asesinadas por razones políticas en la provincia durante la última dictadura cívico-militar. Con la vuelta de la democracia, los familiares de Ana María Moral, María del Carmen Laudani de José, Alberto José, Raquel Herrera de Bernal y Juan Bernal, pudieron recuperar sus cuerpos mediante tramites particulares.

A partir de estos casos, el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH) Regional Mendoza y familiares de desaparecidos, entre ellasMariú Carrera e Isabel Güinchul de Pérez, continuaron la investigación. Tras la presentación de la evidencia en el Juzgado Federal Nº1, se le dio lugar a la intervención del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) para realizar las excavaciones.

El EAAF, junto a estudiantes y profesionales de la Universidad Nacional de Cuyo, realizó ocho intervenciones entre el año 2010 y el 2015 en ese sector del cementerio. Los cuerpos considerados de interés pericial fueron trasladados a la sede del EAAF en Córdoba donde, a partir de un análisis antropológico, se seleccionaron los que presentaban características que podrían corresponder a personas desaparecidas. El cotejo del perfil genético extraído a los huesos con los perfiles donados por los familiares al banco de datos del EAAF permitió identificar a tres personas: Antonio Juan Molina, Néstor Alberto Oliva y Sabino Osvaldo Rosales.

Más información y vías de contacto 

Si tenés un familiar desaparecido entre 1974 y 1983 comunicate con el EAAF.

También podés contactarte con el Laboratorio de Ciencias Forenses a  través de su correo electrónico emaaf_lcf@ffyl.uncu.edu.ar y a través de Instagram en @emaaforense.