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Entrevista a Alberto Calíbrese: “Mientras más se prohíban las drogas más se beneficia a los narcos”

17 de noviembre de 2008, 17:37.

El sociólogo apuntó que la clase alta argentina consume éxtasis; la clase media, cocaína, y la baja, pegamento o paco.

La meta es clara: reformar la legislación vigente para dejar de perseguir penalmente a las personas que consumen drogas ilegales y que sean tratadas por el sistema de salud y no por el de seguridad. “La población cree que todo consumidor es adicto y eso es un error, hay que empezar a marcar las diferencias”. Así lo aseguró Alberto Calabrese, sociólogo y asesor del comité científico del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación.

Calabrese llegó el viernes a Mendoza -para participar en la UNCuyo de un foro sobre los avances en la despenalización del consumo de sustancias (ver aparte)- y habló con Los Andes sobre este polémico proyecto de ley. “Para la legislación actual todas las personas que consumen son adictos, por lo tanto hay que castigarlos por igual. Pero sabemos que esto no es así”, enfatizó.

Cabe recordar que la norma vigente -N° 23.737, dictada en 1989- establece una prohibición para las personas que portan drogas, es decir, se penaliza la tenencia y no el consumo.

Calabrese explicó que si se encuentra a una persona con droga “inmediatamente se lo trata como a un delincuente”.

-Técnicamente, ¿cómo clasifica a los consumidores de sustancias?

-Hablamos de usuario, abusador y dependiente o adicto. El primero es el que tiene un cierto compromiso con la sustancia; el segundo consume con regularidad y el adicto la necesita para vivir. Son instancias diferentes y la ley no las contempla.

-Tomando esta clasificación, ¿qué propone el proyecto de ley que ya maneja la Presidenta?

-La idea es dejar de perseguir penalmente a quienes consumen y que sean tratados por el sistema de salud y no por el de seguridad, porque están enfermos. No hay que criminalizar al consumidor, hay que darle el derecho a la salud.

-Esto no se podría leer como “vía libre” al consumo.

-No. Mientras más se prohíban las drogas más se beneficia a los narcos. Estamos acostumbrados a ver grandes procedimientos que siempre terminan con los vendedores de barrio y nunca se llega a la cabeza.

Cinco por ciento de adictos

Según estadísticas recientes de la Secretaría de Prevención de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), alrededor de 440 mil argentinos consumen cocaína y 1,2 millones de personas admitió haber consumido marihuana el último año. Un dato significativo, 45,2 por ciento de los consultados afirmó que conseguir drogas ilegales es bastante sencillo.

-¿Qué características tiene el consumo en la Argentina?

-Las personas de clase social alta consumen éxtasis; en la clase media argentina se ve más cocaína y en la baja, pegamento y paco. También vemos que el grupo etario de entre 30 y 40 años está comenzando a consumir por primera vez.

-Y en cuanto a los psicofármacos, ¿aumentó el consumo o se estabilizó?

-Estamos viendo que volvió a aumentar el consumo de psicofármacos, ansiolíticos y psicotrópicos; sobre todo en mujeres.

-De este universo, ¿cuántas personas son realmente adictas?

-Se estima que sobre el total de los consumidores, 75 por ciento llega a las drogas alguna vez; mientras que 25 por ciento consume con cierta regularidad y sólo entre cuatro y cinco por ciento es adicto. Por eso decimos que tiene que intervenir el Ministerio de Salud y no ser perseguidos por el de Seguridad.

Situación local

Mendoza no es ajena a esta realidad, ya que las autoridades locales se han mostrado preocupadas por el aumento del consumo de marihuana, cocaína, alcohol y otras sustancias psicoactivas entre los adolescentes y jóvenes. El incremento se ha registrado en los últimos dos años.

Así lo estableció un informe oficial, que indica que el consumo de marihuana aumentó de 5 a 7,5 por ciento, la cocaína de 2,8 a 3,2 por ciento, el éxtasis 0,7 a 1,1 por ciento, aunque la pasta base de cocaína o paco mostró un descenso del 2 al 1,3 por ciento. Según los datos del gobierno de la provincia, el mayor aumento se registra en jóvenes de entre 14 y 24 años.

Perfil

El entrevistado. Alberto Calabrese es licenciado en Sociología, docente de posgrado en tema de adicciones de distintas universidades argentinas y del exterior. En la actualidad forma parte del Comité Científico Asesor en Materia de Control de Tráfico Ilícito de Estupefacientes, Sustancias Psicotrópicas y Criminalidad Compleja del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos.

Trayectoria. Desde 2006, es asesor Institucional del Fondo de Ayuda Toxicológica, la primera institución del país dedicada a la prevención y tratamiento de las adicciones; entre 2000 y 2002 fue comisionado general de Prevención y Asistencia de la Secretaría de Prevención de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar) y entre los años 1998 y 1999 fue relator del Informe Anual de la Junta Internacional de Fármacos y Estupefacientes JIFE/ONU para la República Argentina.

En detalle

Términos técnicos. El sociólogo Alberto Calabrese marca una diferencia importante entre usuario (consume alguna vez), abusador (consume con regularidad) y adicto o dependiente (necesita de las drogas para vivir).

Foro. Se realizó en el salón VIP de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo, para hablar sobre los avances en la despenalización del consumo de sustancias. Disertaron: Alberto Calabrese, Roberto Follari y Diego Lavado.

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