En la Universidad Nacional de Cuyo elegimos recordar y honrar a quienes formaron parte de nuestra comunidad universitaria y fueron víctimas del terrorismo de Estado durante la última dictadura cívico-militar. Algunas de estas personas fueron asesinadas; otras continúan desaparecidas. Repetir sus nombres, recuperar sus historias, conocer sus proyectos y recordar lo que les ocurrió es una forma de mantener viva la memoria.
Formaron parte de la UNCUYO como estudiantes, docentes y personas egresadas de distintas facultades, institutos y escuelas secundarias. Sus trayectorias estuvieron vinculadas con campos diversos, como Medicina, Agronomía, Ciencias Políticas, Música, Física Nuclear, entre otros. Desde la medicina, la ingeniería, las artes, las ciencias, la educación y otras profesiones y disciplinas, desarrollaron sus vidas en estrecha relación con el conocimiento, la educación y la cultura, y con el deseo de transformar la realidad.
Su paso por la Universidad estuvo marcado también por la participación en proyectos comunitarios, campañas de salud, experiencias de educación popular, contrucción de viviendas y atención médica en distintos barrios. Muchas de estas personas participaron en organizaciones estudiantiles, movimientos sociales y partidos políticos, desde diferentes formas de compromiso y participación. También contribuyeron a la vida cultural y educativa desde la música, la poesía, las artes visuales, la escritura y la docencia.
Este memorial recupera sus nombres y sus historias como parte de la historia de nuestra Universidad. Recordar sus vidas, sus recorridos por la UNCUYO y los proyectos de los que formaron parte permite devolverles un lugar en la memoria colectiva y transmitir esa memoria a las nuevas generaciones. Algunas fueron asesinadas; otras continúan desaparecidas. Su memoria reafirma el compromiso de la Universidad con los derechos humanos y con la construcción colectiva del Nunca Más.