Preguntas Frecuentes

¿QUÉ SE PUEDE HACER CON LAS PILAS?

 

Todos los tipos de pilas y baterías deben ser tratados y reciclados con la mejor tecnología disponible, y separados de los residuos domiciliarios comunes.

En Argentina, los métodos más difundidos son la disposición en rellenos de seguridad y las técnicas de inmovilización de pilas: vitrificación, cementación y ceramización. Con ésto lo que se hace es aislar el elemento, pero el compuesto sigue estando, por lo que se convierte en un pasivo ambiental. 

En Mendoza existen recipientes ubicados en organismos públicos, donde se pueden depositar las pilas en desuso, como son los de la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza, Guaymallén o Godoy Cruz. También en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) reciben pilas recargables que ya no se usen.
 

Consejos:

  • Evitemos comprar objetos que funcionen a pila o batería. 
  • Si compramos, que sean pilas de buena calidad o pilas que tengan la leyenda: LIBRE DE MERCURIO.
  • Utilicemos pilas recargables.
  • Retiremos las pilas de los artefactos si no los vamos a utilizar.
  • No tiremos las pilas en la basura de nuestra casa.
  • No abramos las pilas, contienen metales y ácidos que contaminan el ambiente.
  • No arrojemos las pilas y baterías al fuego, porque desprenden gases tóxicos.
  • No tiremos pilas a cursos de agua.
  • No mezclemos pilas y baterías nuevas con viejas.

 

¿QUÉ SE PUEDE HACER CON LAS LÁMPARAS EN DESUSO?

 

Las bombillas tienen materiales como el vidrio y metales que pueden recuperarse y aprovecharse de nuevo, y en el caso de las fluorescentes o bajo consumo llevan además mercurio, un metal pesado muy contaminante, por eso, es importante evitar su rotura. Los tubos fluorescentes y bombillas no pueden depositarse en los contenedores de vidrio debido a que están hechos con mezclas de materiales que imposibilitan el reciclado con el vidrio ordinario.

 

Consejos:

  • Aprovechar al máximo su vida útil. Las lámparas de bajo consumo se deben utilizar en lugares donde la luz permanezca prendida por más tiempo. No conviene colocarlas en baños o pasillos, por ejemplo. También se deben disponer mirando hacia abajo y no en veladores. Esto ayuda a que duren más. 
  • Cuando se sustituyen se recomienda que se guarden en la funda o caja de cartón del tubo o bombilla nuevo para transportarlos al punto limpio de recolección. 
  • Si se te rompe una bombilla de bajo consumo o tubo fluorescente ventilá el cuarto durante, al menos, 15 minutos.
  • En lo posible, usar barbijo y guantes para retirar los restos de foco o limpiarlos con un trapo húmedo, evitando el contacto con la piel. No lo limpies con aspiradora.
  • Colocar los restos en una bolsa y, luego, colocar todo en una caja en la que se indique con marcador que los desechos contienen mercurio.

 

¿QUÉ HACER CON LOS TÓNERES Y CARTUCHOS?

 

Hoy existen diversas empresas que los reutilizan y muchos de los fabricantes de cartuchos originales ofrecen programas de recolección.

Los cartuchos y tóneres contienen materiales de lenta descomposición y pueden contener componentes peligrosos, como metales pesados por lo que se clasifican como residuos peligrosos.

Se reutilizan las partes servibles después de su desmontado y limpieza para la fabricación de nuevos cartuchos para las impresoras. Cuando no se pueden recuperar las piezas los cartuchos o tóneres se reciclan: las partes de plástico y metal se separan, y se entregan a empresas recicladoras.

 

Consejos:

  • Ahorrar tinta en las impresiones, utilizando baja calidad, letras chicas, etc.
  • Recargar los cartuchos hasta el máximo de su vida útil.
  • Ofrecerlos en lugares que los reciben para su reciclado.

 

¿QUÉ HACER CON LOS PAÑALES Y APÓSITOS FEMENINOS?

 

Los pañales son considerados como residuos patogénicos, porque las heces que transportan pueden contener algún virus o bacteria que pueden afectar al ser humano. Lo mismo sucede con los apósitos o toallas femeninas. En Argentina, estos residuos se depositan en los rellenos sanitarios junto con los residuos domiciliarios.

 

Consejos:

  • Comprar en lo posible pañales de calidad, ya que duran más.
  • Sustituirlos por pañales o toallas de tela, hoy en día se fabrican bastante más prácticos. 

 

¿QUÉ HACER CON LOS RESIDUOS PATOGÉNICOS?

 

Los residuos de este tipo se deben depositar en recipientes adecuados y diferenciados que, en general, son de color rojo. En todos los centros de salud, hospitales, farmacias deben encontrarse este tipo de recipientes, porque están obligados a separarlos del resto de los residuos domiciliarios.

En Mendoza, existe una planta en Las Heras (empresa Tysa-Lamcef) que se encarga del tratamiento y disposición final de este tipo de residuos a nivel provincial.

 

Consejos:

  • En casa, generalmente, se generan en menor cantidad, pero existen medicamentos vencidos, como alguna que otra gasa, curita o jeringa. Podés juntarlos en una bolsa o caja y llevarlos al centro de salud más cercano para que sean recolectados con los demás residuos de este tipo.

 

¿QUÉ HACER CON LOS RAEES (RESIDUOS DE APARATOS ELÉCTRICOS Y ELECTRÓNICOS)?

 

Algunos ejemplos son: grandes electrodomésticos (heladeras, lavarropas), pequeños electrodomésticos (aspiradoras, planchas), aparatos de telecomunicación y consumo (computadoras, teléfonos, televisores, cámaras), tubos fluorescentes, herramientas eléctricas y electrónicas (taladros, sierras), juguetes electrónicos, aparatos médicos, instrumentos de medida y control (termostatos, detectores de humo). 

 

Consejos:

  • Reducir en lo posible su uso; tener sólo los necesarios.
  • Reutilizarlos: si todavía funcionan se pueden regalar a un amigo o familiar, donarlos a proyectos o escuelas para su aprovechamiento.
  • Reciclarlos: si el aparato no funciona y se compra uno nuevo, el establecimiento está obligado por ley a aceptarlo gratis y encargarse de él para que se gestione de forma conveniente. El proceso de reciclaje de los dispositivos electrónicos es relativamente sencillo en comparación con el de otras industrias. La mayor parte de los componentes pueden separarse por medios mecánicos y se calcula que el 70% de cada dispositivo puede transformarse en materias primas aprovechables.