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Pizzi: "El desafío y la oportunidad es diseñar políticas de servicios y resolución, y que les den continuidad"

Lo dijo el rector de la UNCUYO, en un webinar sobre el rol de las universidades en los nuevos escenarios, a partir de los desafíos y las oportunidades de la vinculación tecnológica. Participaron de la disertación Mauricio Badaloni, presidente Unión Industrial de Mendoza, y Eduardo Matozo, gerente General del Parque Tecnológico Litoral Centro. Fue organizado por el Área de Vinculación Tecnológica y Socio Productiva.

02 de julio de 2020, 13:25.

Pizzi: "El desafío y la oportunidad es diseñar políticas de servicios y resolución, y que les den continuidad"

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Con el objetivo de poder identificar desafíos y oportunidades para la Vinculación y la Transferencia Tecnológica a la sociedad, se desarrolló un webinar sobre el rol de las universidades en los nuevos escenarios del que participó el rector Daniel Pizzi, junto a Mauricio Badaloni, presidente de la Unión Industrial de Mendoza (UIM), y a Eduardo Matozo, gerente general del Parque Tecnológico Litoral Centro. El encuentro, que se realizó en la plataforma Zoom y se transmitió vía streaming por el canal U Académico, cerró la agenda de actividades por el  “Día Nacional de la Vinculación Tecnológica”, celebrado el 4 de junio.

Mauricio González, secretario de Extensión y Vinculación de la Universidad, le dio la bienvenida a los expositores, recordó que esta fecha fue sugerida por el mismo Rector de la UNCUYO en 2019 ante los miembros del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y destacó la importancia de la vinculación en la Universidad. “Esto nos permite desarrollar algunos mecanismos que promueven la asociación entre los espacios que generan los conocimientos y entre quienes se benefician con la utilización práctica, con los sectores de la producción y el medio social. Es el momento de mostrar que no solo somos una casa académica”, dijo el Secretario.

Con respecto a este rol, Pizzi resaltó el peso que viene teniendo la Universidad, alentado por escenarios favorables y por un nivel de organización social y de institucionalidad en Mendoza que ha permitido avances en varios sectores, como en el vitivinícola y mucho en base a los principios del clúster.

“En esto hay dos cuestiones cruciales, que son por una parte la posibilidad de agregación de valor sobre la base de generación de conocimiento y la asociatividad; y, por otra, un principio que no es tan sencillo y que es todo un desafío, que es del  “valor compartido”.  Que cada uno en su sector tiene que estar pensando cuál es el delta de diferenciación o de aporte o de agregación de valor. Tiene que ser un desafío de trabajo asociativo pero anclado a la investigación”, dijo el Rector, asumiendo como tarea desde la Universidad para que esto se dé la necesidad de especialización y de apertura al mundo.

Asociatividad: necesidad de aceleración y mejor ritmo

Con respecto al ritmo de aporte desde las universidades, el Rector de la UNCUYO destacó que aún no es suficiente. “Hay una cantidad de sectores en los que no hemos terminado de completar la tarea. Hubo trabajo asociativo destacado en muchos, como en el polo TIC o el de la madera, pero creo que todavía hay algunos para desarrollar como el de salud”.

Eduardo Matozo sumó: “Las universidades estamos haciendo mucho pero no es suficiente y es el delta que nos mueve a ir por más. No es suficiente. Hay muy buenas experiencias regionales, porque la mirada de las universidades tiene que ser global pero no perder de vista lo local, a lo que le pueden agregar valor con analogías de distintas disciplinas. Estamos hoy en una etapa de institucionalización. Pero las universidades tienen que ir siempre por cosas nuevas. No se puede estancar”.

Con respecto a institucionalidad y fortalecimiento, quien preside la Unión Industrial, habló de la necesidad de reforzar lo primero, para que sea algo transformador. “Hay sectores en donde tiene que haber menos voces y más acción. Como faltante destaco que no se tienen datos por sector y que todos manejen los mismos. Y que políticamente no se le ha dado peso específico a vectores potenciales de seguimiento con un direccionamiento, para las políticas de Estado”, aseguró Mauricio Badaloni.

¿Estrategias de pull o push?

Con respecto a la necesidad de estrategias de push o pull a partir de la apertura que están teniendo las universidades y de cómo de forma asociativa se puede salir al ruedo, Badaloni destacó: “si bien se ha avanzado tenemos algo de insatisfacción sobre todo en cómo el Estado se pone en el mismo plano y generamos una transformación que sea más evidente, donde efectivamente se dé un cambio más exponencial. Como demanda a las universidades tenemos la de acelerar, ir más rápido, y para el sector privado necesitamos tener datos claros, un paper que diga lo que necesitamos”.

El empresario, que también dirige Andesmar, agregó: “En ese push que hacemos en forma conjunta lo que nos falta es un grado de visibilidad superior ante los partidos políticos para que cuando gobiernen eso se luzca mejor. Ponernos de acuerdo, equilibrar velocidades, vemos que lo vamos logrando, pero a veces nos falta que se traduzca en políticas de Estado”.

Matozo se sumó al debate expresando que el sector productivo es el que tiene que demandarles a las universidades ante sus necesidades porque “tienen el bulbo del termómetro en esas áreas”.  “En el mundo que transitamos y que se nos viene aparecen de forma disruptivas las nuevas tecnologías y acá el rol de las universidades es fundamental, en la generación de nuevos emprendimientos, de biotecnólogos, de ingenieros en estas materias”.

Desafíos durante y pospandemia

“El gran desafío es estar permanentemente en la frontera del conocimiento. Aparecen cambios por esta pandemia que arrancan desde la formación. Pero el problema de fondo es que hay un vector complicadísimo: como se hace desde el triángulo entre instituciones, universidades y producción para conmover a la política. El desafío y la oportunidad es diseñar políticas de servicios y resolución, y que a ese diseño se le de continuidad en el tiempo”, aseguró el Rector de la UNCUYO.

Sobre los nuvos escenarios, Pizzi agregó: “Las universidades tienen en sus manos la oportunidad de definir políticas de investigación, académicas que  tengan la capacidad de aggionarse permanentemente y que sirvan de ejemplo a la comunidad política, pero para que ellos las promuevan y mantengan".  

“Estamos convencidos de que el conocimiento será el que le va a dar valor agregado a nuestros productos. Necesitamos políticas para que nuestros recursos humanos vivan en nuestras ciudades, produciendo para el mundo. Tenemos que trabajar fuertemente en la competitividad, y la primera función de transferencia de las universidades es a través de la formación de excelencia en sus graduados, y que después sigamos investigando y produciendo buena ciencia y que se pueda transferir a las empresas para que le den valor agregado y competitividad”, cerró Matozo.