El relevamiento destaca el trabajo realizado por las distintas facultades e institutos de la UNCUYO, mostrando cómo cada unidad académica aporta desde su especificidad disciplinar al desarrollo sostenible mediante proyectos, programas y políticas con impacto positivo en la comunidad universitaria y en la sociedad mendocina.
Las buenas prácticas se organizan en cuatro grandes ejes estratégicos:
Eje Social: iniciativas vinculadas a la inclusión, equidad de género, bienestar universitario, salud mental, derechos humanos y fortalecimiento comunitario.
Eje Económico: experiencias orientadas a la gestión eficiente y participativa de los recursos, innovación institucional y generación de valor compartido.
Eje Ambiental: acciones relacionadas con movilidad sustentable, gestión de residuos, uso responsable de recursos naturales, biodiversidad y mitigación del cambio climático.
Eje de Formación en Sostenibilidad: propuestas académicas y educativas que incorporan la sostenibilidad en la enseñanza, la investigación y la formación integral de estudiantes y equipos de trabajo.
Además, la publicación incorpora capítulos especiales sobre la huella de carbono institucional, el proyecto UNCUYO SePaRa sus residuos y las capacitaciones integrales en ambiente en el marco de la Ley Yolanda, consolidando una mirada transversal de la sostenibilidad en toda la Universidad.
Este informe reafirma el liderazgo de la UNCUYO y de sus unidades académicas en la construcción de soluciones innovadoras frente a los desafíos actuales, alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la Agenda 2030. Asimismo, se convierte en una herramienta estratégica para compartir experiencias exitosas, promover su replicabilidad y fortalecer una cultura institucional comprometida con el futuro.
Con este Informe de Buenas Prácticas de Sostenibilidad, la UNCUYO visibiliza el enorme aporte de sus Unidades Académicas y dependencias al desarrollo sostenible, consolidándose como referente universitario en la región.