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Alergias alimentarias y salud pública, un curso de la UNCUYO con el Gobierno provincial

Es una capacitación de la Facultad de Ciencias Agrarias que promueve el Ministerio de Salud. Está dirigida a profesionales bromatológicos, estudiantes de Bromatología, auditores bromatológicos y empresas relacionadas con los alimentos. Se dictará de forma virtual a partir del viernes 9 de abril. En la nota, todos los detalles.

18 de marzo de 2021, 10:40.

imagen Alergias alimentarias y salud pública, un curso de la UNCUYO con el Gobierno provincial

La Facultad de Ciencias Agrarias (FCA) de la UNCUYO, con el aval del Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deportes del Gobierno de Mendoza, dictará el curso “Alergias Alimentarias y su relación con la Salud Pública”. 

Con esta propuesta se busca capacitar a diversos recursos humanos para trabajar en equipos interdisciplinarios en temas de control de calidad de alimentos, laboratorios sobre alérgenos, condiciones que deben cumplir los establecimientos y equipamientos para la producción segura de alimentos, prácticas para minimizar el riesgo de contaminación cruzada, además de etiquetado y medidas de control.

El curso está dirigido a profesionales dedicados a la Bromatología, estudiantes de las carreras de Bromatología y licenciatura en Bromatología, auditores bromatológicos y empresas relacionadas con alimentos. Es completamente virtual y arranca el 9 de abril a través de la plataforma Meet. Las clases serán una vez a la semana (tres horas de duración) durante 3 meses.

Tiene un costo de 1500 pesos, que se pueden pagarse de forma completa al momento de la inscripción, o 750 pesos al inscribirse y 750 pesos antes del 10 de mayo. Debe abonarse en la cuenta de la Cooperadora de la FCA, Nº Cta. Cte.: 5133-20751-9 - NºCBU: 15000879-00051332075196.  

Luego del pago se debe llenar el formulario de inscripción (clic aquí). La Facultad entregará certificación por el curso completo, que implica la asistencia al 80% de las clases por Meet y la aprobación de los exámenes de cada módulo que se realizarán por el Campus Virtual de la FCA. Para más información, consultar al correo-e: alergenoscurso@gmail.com 

La propuesta, en la voz de los especialistas

Un equipo de tres profesionales coordinará la capacitación. Se trata de la ingeniera química Emilia Raimondo (doctora en Ciencias de los Alimentos y profesora adjunta e integrante de la Cátedra de Industrias Agrarias); la licenciada en Nutrición Gladys Dip (profesora adjunta e integrante de la cátedra de Industrias Agrarias y docente en la licenciatura en Bromatología) y el licenciado en Bromatología Daniel Rabino (jefe del Departamento de Higiene de los Alimentos del Ministerio de Salud de Mendoza).

Según explicaron los especialistas, las alergias alimentarias constituyen un creciente problema de salud pública, debido a que en los últimos años se ve un aumento en la incidencia de esta patología a nivel mundial. La ingesta de un alérgeno, aún en cantidades ínfimas, puede desencadenar en las personas sensibles reacciones que pueden ser leves o de gravedad, pudiendo incluso provocar un shock anafiláctico.

Por ello consideran que es de fundamental importancia que los consumidores dispongan de toda la información necesaria sobre la composición de los alimentos que van a consumir, para poder realizar una elección adecuada de acuerdo a sus necesidades, lo cual se da en los alimentos envasados, pero no en los de venta directa.

Entonces, si la industria de alimentos y la venta directa de alimentos en mostrador (panaderías, rotiserías, etc.) son responsables en este proceso, resulta primordial que los esfuerzos en la gestión adecuada de alérgenos por parte de la industria, así como el establecimiento de reglamentaciones y controles por parte de las autoridades competentes, estén dirigidos principalmente al logro de dos objetivos: que los ingredientes o aditivos alergénicos que se agregan al producto se declaren al público consumidor y que no haya alérgenos no intencionales que contaminen al producto por contacto cruzado.

Teniendo en cuenta este contexto, los profesionales indicaron que la idea del curso es dar una visión integral en lo referido a alergias alimentarias dentro de la Provincia, y relacionar diferentes áreas como la visión médica, la producción y expendio alimentario, sumado al seguimiento bromatológico. 

Asimismo, se busca dar cuenta de lo establecido por el Código Alimentario Argentino, a los valores umbrales de alérgenos en alimentos y comparar con la normativa internacional. Y, también, se pretende llegar a los profesionales dedicados al laboratorio con el análisis de alérgenos en alimentos y articular con las industrias alimentarias y los distintos lugares de expendio de alimentos no envasados, creando así un sistema interdisciplinario comprometido entre todos los sectores. 

Algunos datos y consideraciones

Diversos especialistas en alergia e inmunología aseguran que en los últimos 30 años se ha dado un incremento a nivel mundial de las alergias originadas por causas aún desconocidas. Actualmente se calcula que entre el 20 y el 25% de las personas padece algún tipo de alergia. 

Según datos estadísticos europeos se estima que entre 220 y 250 millones de personas en el mundo son alérgicas. De acuerdo a un informe realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización para la Alimentación y la Agricultura de las Naciones Unidas (FAO), la prevalencia estimada de las alergias alimentarias en la población general es del uno al tres por ciento en los adultos y del cuatro al seis por ciento en los niños. En los Estados Unidos, por ejemplo, este tipo de alergias afecta al 3,5% de la población, mientras que para la Argentina se estima en un 5%, aunque no existen estudios de peso que corroboren esta información.

A su vez, si bien existe un gran número de alimentos con potencial alergénico, sólo ocho son los que provocan aproximadamente el 90% de las reacciones. A este grupo se los conoce como los “grandes 8” y son: leche, huevo, pescados, mariscos, maní, soja, trigo y frutas secas (nueces, avellanas, almendras, etc.). 

Teniendo en cuenta que hasta el momento no existe cura para estas alergias, la única manera eficaz de prevenirlas es eliminar a los alérgenos de la dieta de las personas sensibles. Para ello, es necesario que en los rótulos de los alimentos se disponga de la información relacionada sobre su presencia.

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